ARGENTINA: NUESTRAS MANOS (POEMA)

NUESTRAS MANOS

venganza

Ojos trémulos no de temor sino de rabia,

manos ardientes que en la oscuridad se extienden,

cautas, fugaces,

a veces ásperas, otras tiernas,

sigilosas siempre.

El dolor que aguijonea alla

donde los pensamientos ya no son nada,

sino divagaciones inútiles

huérfanos de coherencia practica.

Balbuceo cerebral.

Pupilas estallando,

ni de aburrimiento ni de descontento…

de odio.

Historias de boca en boca, de flor en flor,

de fusil en fusil, ensangrentadas,

tal vez marchitas,

reediciones de otros tiempos y lugares,

otros colores o banderas,

otrxs nadie u otrxs todxs…

Miradas que sobrevienen

de lo mas perturbador de la locura.

Fiebre e insomnio,

callejones y senderos.

La noche entera que cae sobre nosotrxs,

nuestrxs amadxs, nuestrxs hijxs,

lxs tuyxs, lxs míxs,

el hambre, la humillación,

el control, la pasividad,

la imbecilidad.

La noche que se ha llevado a nuestrxs muertxs,

¿o acaso serán ellxs lxs que se largaron

a la oscuridad para cobijarse

y no soportar mas este encandilamiento

desgarrador, esta repugnate resolana

de cobardes y aduladores?

Ahora,

un vomito cartografeando

un proyecto estéril, estúpido,

cínico.

Ahora,

un estruendo pariendo vida,

con dolor, con sangre.

Muriendo un poco también.

Mentiras y verdades

condicionadas por la óptica

y las experiencias individuales,

accidentes coyunturales

u opciones consientes de lucha.

Y los pensamientos que ahogan,

que aplastan, que anulan,

que amarran las manos

sedientas de venganza.

Cientos de batallas anónimas,

cientos de hermanxs reventadxs,

agujereadxs, descuartizadxs,

enterradxs vivxs…

ninguna guerra social,

ninguna revolución.

La dignidad como motor de la voluntad

y punto.

La dignidad fundida en plomo,

buscando abrirle grietas a la inmundicia

que lo empapa casi todo,

buscando el mejor ángulo

para acertarle el tiro perfecto,

anhelando el golpe del percutor

que inicie la reacción explosiva

que dispare la bala.

La ultima.

Ayer y hoy,

otras manos acarician

mis no pocas heridas,

como gotas de una misma lluvia

que no entiende de nada

sino de terquedad,

persistente,

a veces abundante

y otras solo rocío.

Mañana sin duda el sueño vuelva a repetirse,

con menos ilusiones y mas frustraciones,

mas deforme y caprichoso,

a un paso de la pesadilla

como la oruga de ser mariposa.

Con el mismo tiempo de vida que la misma.

Y en la noche estaremos sonriendo,

arrastradxs a la fuerza por ella

o habiendo partido plácidamente,

da igual…

desde la noche nos reiremos y burlaremos nuevamente

de nosotrxs mismxs,

y con una sonrisa grande como la luna

ofreceremos nosotrxs, ahora si,

nuestras manos,

cautas, fugaces,

ásperas y tiernas…

sigilosas siempre,

Las ofreceremos a lxs hermanitxs

que queden en este infierno

de todxs contra nosotrxs.

(Poema aparecido en la Publicacion Anarquista Exquisita Rebeldia Nº 3)